Tesoro incomparable es el conjunto de la naturaleza que cautiva a los visitantes que logran estar en un lugar parecido al paraíso.

Las tinajas de Santa Isabel, las cuales contienen agua transparentes que provienen de las rocas, mismas que semeja una pequeña laguna cada una de ellas rodeadas de diversos tonos de verde y olores frescos agradables que sensibilizan al humano con el mundo natural.
Según los habitantes de ese lugar aproximadamente hace 45 años la tinaja de mayor magnitud era utilizada para echarse clavados pues lograba tener más agua de la que actualmente tiene, esto debido a la a través del tiempo las secuelas de las fuertes lluvias las rocas de ésta se desacomodaron, siendo casi imposible volverlas acomodar a su lugar de origen.

De acuerdo a lo narrado por algunos habitantes del lugar los únicos interesados en preservar las tinajas son ellos mismos sin tener un respaldo de las autoridades. Desafortunadamente la mayor parte de las temporadas vacacionales, son visitadas por turistas que no logran tener conciencia del cuidado de la naturaleza que en ocasiones opacan su belleza.





















